lunes, 14 de marzo de 2022

Las dos Serpientes

 


Dado que es una palabra utilizada a modo de "comodín", era necesario hacer una pequeña exploración sobre el concepto de "sionismo", y cuantas menos palabras usemos mucho mejor, para una mayor claridad. No vamos a tener en consideración el significado más reconocido del término, referido al movimiento nacionalista judío e internacional que, desde finales del siglo XIX, promovía la constitución de un Estado judío en Palestina, ya que limita todo el alcance explicativo del término. En cambio, si consideramos el sionismo como fenómeno cultural y religioso no necesariamente vinculado a ninguna raza, etnia, pueblo o nación específicas, entonces podemos entender e interpretar un espectro de acontecimientos y corrientes mucho más amplio. 

Sión es el monte de Dios, lugar del Trono en la Jesusalén celestial y lugar del Trono en la futura tierra renovada. Pero, aparte de su significado estricto conforme a la revelación de Dios, significa aquello que la civilización humana adora y ubica, en blasfema sustitución del verdadero Dios, en un trono mundano.  Puede ser el Dios Mamón del espíritu mercantil y destructor del alma humana ( al cual se refería Henry Ford en El judío internacional ), o el Mesias terrenal, o Gobernante del Mundo. Tanto uno como otro actúan como falsos guías en el devenir de esta tierra, y se fundamentan en la negación de Cristo como único salvador verdadero, y en la confianza en que el progreso humano puede llevarnos a un paraíso terrenal liderado por un líder humano. Eso es sionismo, en síntesis: el hombre puede salvarse a sí mismo.   

Aplicado a la escena y los acontecimientos internacionales, hay un sionismo puramente religioso que está por encima del sionismo de los mercaderes de la tierra ( muchos de los cuales pueden ser ateos ). Es el sionismo de esa Serpiente omniabarcadora que amenaza con engañar al mundo entero ofreciendo un Dios guía y protector al que adorar, conforme a la tradición y a la sed y necesidad de justicia de la humanidad. Hay, por tanto, dos serpientes enfrentadas, pero son una sola. Se necesita la Espada del Espíritu para vencerla, y que el mundo claudique en sus propias batallas.   

 


domingo, 18 de julio de 2021

Lejos del Hogar

 Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,

un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas

en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.



Vivir en este mundo es como atravesar el valle de Mordor. Cargados con el pecado propio y el ajeno, mirando al cielo tratando de ver algo de la luz que sabemos que un día reinará, y que está ahí brillando entre las tinieblas como los luceros de la noche. Al final de todas las cosas, estaremos juntos.

La castidad, el retorno al hogar, el viaje más allá de nuestra zona de confort, la lucha contra el Señor oscuro, contra la codicia y el egoísmo, y tantos otros motivos relacionados con una cultura del Espíritu






 

viernes, 29 de enero de 2021

Eärendil

 

"Eärendil, es el nombre de la estrella vespertina. Cuando el cielo se oscurece en la última hora del atardecer, siempre aparece un lucero dispuesto a luchar contra las tinieblas, y seguidamente el firmamento queda repleto de otros miles de luceros. Cada vez que la veas al atardecer, recuerda que tú eres Eärendil. Y que muchos otros cabalgan y luchan contigo. Al igual que los luceros de la noche, vivimos en las tinieblas, resplandecemos por la gloria y el poder de Dios"

martes, 22 de diciembre de 2020

Frazetta y Bakshi

 


 Fire and Ice, el fuego y el hielo luchan a través de los ciclos cósmicos de la Naturaleza. El elemento fuego es dador de vida, es flujo procedente del sol, la Luz. El hielo es la no-vida, la ausencia de vitalidad y movimiento. Siempre que entramos en el solsticio de invierno es momento de recordar el renacer del fuego, abriéndose camino, lentamente, hacia el esplendor de la próxima primavera, mientras los hielos avanzan desde el norte de cada corazón humano. Es la misma lucha que existe entre caridad y egoísmo, entre Amor y odio. Y toda esa mitologia de signo cientificista en torno al hombre llamado "prehistórico" sirve como ilustración ( a pesar del realismo y la fisicidad de Bakshi y Frazetta ) del hombre en la Naturaleza, edénico pero ya caído en pecado, que participa de ella sin sufrir la alienación del hombre contemporáneo respecto al cosmos en el que nace, vive y muere.

martes, 15 de septiembre de 2020

Miguel

 

Si demonio te acecha en tus paseos,

 susurrando al oído

 imágenes o pensamientos

 que tu orgullo inflaman,

 no temas ni cedas ante él,

 sino encomienda tu alma

 al Gobierno de Miguel,

 monarca de quienes lo aman


 Si demonio gobierna a tu prójimo,

 quitándole la paz

 y el buen sentido,

 ora por su alma y por la tuya,

 amando así a tu enemigo,

 así diablo no os destruya,

 sabiendo que tú vives en pecado,

 y que tal reconocimiento

 te hace santo 

y miembro del ejército de Miguel,

 ante cuya espada huyen

 todos los demonios de la tierra.    

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Celestiales

 


"Boulleé, "Biblioteca Nacional", uno de los numerosos grabados de arquitectura visionaria, mediados del siglo XVIII. Imagina una catedral del saber, espacio donde las relaciones sociales se fundamentan en el intercambio de conocimiento y al encuentro de almas afines  - atención a lo reducido de los grupos humanos que aparecen en la imagen - en contraste con la grandiosidad espacial que las cobija. La gigantesca bóveda de cañón, eje de la construcción espacial, evoca la visión de la bóveda celeste, la cual desciende hacia la escala humana sostenida por las columnatas laterales, donde los muros repletos de libros son el horizonte que guía la curiosidad o la investigación del peregrino. La luz se esparce desde el cénit (abriendo la bóveda en su sección central) y desde el horizonte, a imitación del ciclo solar diario, creando esa atmósfera diáfana tan propia de las catedrales góticas. La biblioteca ya no es un lugar para actividades extraescolares, por causa de lo cual asociamos su función pública a trabajos aburridos e impuestos por una autoridad externa a la voluntad y a las facultades personales. Por el contrario, es el foco y el templo que define un estilo de vida impensable para las generaciones actuales, acostumbradas a relacionar el estudio y la lectura con la exigencia académica y la inserción laboral. Expresa, en definitiva, el objetivo de sacralizar la vida, las relaciones y el conocimiento."

martes, 19 de mayo de 2020

¿Hacia la Utopia Final?

lit/ - Literature


Una hipótesis a cuento de un libro prohibido e inefable, bajo la advertencia (más obligada que verdaderamente asumida en mi conciencia) de que nadie debería perder su tiempo leyéndolo. Ha sido en relación con esta noticia aparecida en medios oficiales, dando pie a la necesidad de atar algunos cabos y, ante todo, por cómo algunas de las piezas del puzzle encajarían con lo que la profecía bíblica establece para el tiempo del fin. Con los uniformados de la esvástica compartimos la percepción conspiranoica de los acontecimientos globales, y valga decir que desde hace ya mucho tiempo se habla de la posibilidad de un ataque extraterrestre a la humanidad como evento decisivo para el establecimiento de un nuevo orden mundial, aquello que bíblicamente sería la Babilonia de los últimos días. No obstante, el temor manifestado por el ministro de defensa japonés tiene su fundamento en la existencia de aeronaves que surcan los cielos de todo el planeta, cuya realidad ha sido afirmada por los mismos organismos oficiales de los Estados Unidos de América, y de las que nadie sabe su procedencia ni a quién pertenecen. La noticia en cuestión deja entrever la necesidad de establecer protocolos preventivos ante un ataque de gran intensidad a las naciones del mundo, pero nadie tiene por qué creer que se trata de extraterrestres (y mucho menos quienes conocen la revelación bíblica). Podemos suponer que en realidad estamos asistiendo a los prolegómenos de una guerra mundial cuyos actores serán humanos, pero en este punto nos detenemos a darle el beneficio de la duda a la hipótesis que aparece en el libro de Miguel Serrano, considerando que esas aeronaves misteriosas pertenecen a una organización secreta de alcance mundial, heredera de los ideales del Nacionalsocialismo de Adolf Hitler, y que está esperando su momento para revelar su Verdad al mundo, hacer frente al nuevo orden mundial y liberar a la humanidad de la usura, de la tecnocracia basada en una visión materialista del mundo, y del Gran Hermano orwelliano que ya asoma en forma de un incipiente estado parapolicial. 

El Nacionalsocialismo es un movimiento ideológico muy complejo, sobre el que se afirman algunas verdades, otras falacias, y muchos prejuicios alimentados por la propaganda sionista en los medios de comunicación y en los libros de texto. Diremos, en pocas palabras, que el Nacionalsocialismo no es una ideología, es un sentir religioso que busca la perfección en este mundo sobre la base de una comunión con lo invisible y trascendente. Los nazis fueron una especie de cristianismo armado y radical, con fuertes dosis de gnosticismo y tradición esotérica (el mundo de la materia es obra de un demiurgo, por tanto consideran que el Dios creador del Antiguo Testamento no es el Dios verdadero) y firmemente conscientes de que la humanidad está siendo engañada por un poder que trasciende y engloba a todas las naciones del mundo, un poder no sólo económico y financiero, sino espiritual, de origen Satánico. Una verdad a medias, porque sobredimensiona el poder que tiene el Enemigo en realidad, pero verdad a fin de cuentas. Por otro lado, dado que niegan la autoridad divina de los libros del antiguo testamento, odian el Sábado y a los judíos. Fueron y son, como sabemos, uno de los brazos armados al servicio del Papado, la institución que defiende el Domingo como día de reposo y, por ese mismo motivo, entre otros, el Papado participó - con disimulo o con silencio cómplice - del holocausto judío, porque los judíos, entre otras razones, son los guardianes del Sábado y de la santísima Ley de Moisés. Nos dice el espíritu de profecía (Ellen G. White y El conflicto de los siglos) que al final de los tiempos la humanidad se dividirá entre quienes aman el Sábado (Dios) y quienes aman el Domingo (Satanás). En tal caso, y uniendo así todas las piezas, existiría un Estado mundial fantasma, heredero del ideal Nacionalsocialista alemán, poseedor de una tecnología y de una fuerza moral muy superior a la tecnología militar de las naciones del actual mundo globalizado, por lo cual asestarían un golpe gradual pero definitivo al sionismo marxista y a ese orden mundial totalitario de tipo liberal-comunista, siendo ellos quienes nos librarían de la distopía futurista en la que ya casi estamos, inaugurando esa sociedad idílica, megaespiritual, pacífica, abocada a la ecología y a la salud, convirtiendo al hombre en superhombre mediante la eugenesia, erradicando todas las enfermedades y los problemas económicos del mundo, pero haciéndolo con el poder y la doctrina de los dioses (ángeles caídos), de una sabiduría trascendente y abierta a los espacios interiores del alma tanto como a la infinitud del espacio exterior. Tal era el ideal de los nazis, por ello lucharon y por ello murieron, aunque fueron otra pieza más en el engranaje de ese engaño final preparado por el Enemigo. No perdamos esto de vista: es lógico pensar que el Enemigo quiere tentarnos con una sociedad idílica final, no con una triste y horrible distopía futurista. No puede ser tan fácil.      

lunes, 18 de mayo de 2020

Por una Cultura de la Muerte


Misanthropic Division España: Photo



Cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa "lugar de la calavera"...
Mateo 27:3


¡Felicidad o muerte!, gritan nuestros hermanos de misantropía, la cual - al contrario de esa visión mundana que afirma que la misantropía es una enfermedad del hombre egocéntrico y malvado -  se niega a vivir o a dejar vivir en un mundo de muerte espiritual. O todos felices, o todos muertos, gritan en su alma. A pesar de ello, no va por buen camino quien pretende combatir a la muerte con la misma muerte. No serán malvados, pero seguirán presos de su egocentrismo. Nuestro Cristo lloraba ante la terquedad de los necios, y desde luego que su principal misión consistía en dar felicidad al mundo por medio de su testimonio de la Verdad, y fue el principal ministro de la muerte; la muerte del pecado y del poder de Satanás. Porque Él vino a dar vida, y a enseñar el modo correcto de combatir. Al escudriñar las santas escrituras puede surgir una cuestión paradojal en torno al concepto de la muerte: por un lado, la muerte es la cárcel con la que el Diablo quiere sepultarnos para siempre en el olvido y la extinción eternas. Se nos indica también que Cristo, con el sacrificio en la Cruz, venció al poder del Diablo y obtuvo las llaves de la muerte con las que puede librarnos de ella y darnos la vida eterna. La muerte, pues, se nos presenta oscura y amenazadora, y sin embargo la escritura exhorta a no temerla, entre otras cosas, porque el único que verdaderamente puede matar es Dios. En este mundo existe un conflicto entre la Verdad y el mundo, y cuando se proclama la Verdad, el mundo aborrece a quienes lo hacen. Es por eso que Dios nos dio la instrucción de no temer a la muerte, porque el Diablo no tiene la última palabra, y Cristo tiene el poder de resucitar a los muertos en el día final. La muerte, en definitiva, es un cerrar y abrir los ojos para contemplar a Cristo en su venida, es un puente hacia la presencia visible de Dios. Un puente hacia el cual debemos ir con cantos y alegría, e imaginar que cuando estemos muertos seguiremos cantando y riendo, aunque no sea verdad. Por otro lado, el mundo ateo y secular enseña igualmente que no debemos temer a la muerte, porque es un hecho natural en el cosmos que habitamos, y forma parte de la vida. Es correcto desde un punto de vista humano, pero la muerte existe en el orden posterior a la entrada del pecado, es consecuencia de transgredir las verdaderas leyes del universo, que son las que Dios dispuso en el Edén. En cualquier caso, nunca se le debe temer a la muerte, pero sí a Dios, que es quien da vida eterna o permite que el plan del Diablo triunfe: extinguir tu vida y privarte de la eternidad que Dios tiene reservada para ti.

La calavera, por tanto, debe ser nuestra amiga y debemos llevarla colgando del corazón. La mayoría de nosotros pasará por el estado de putrefacción, y se convertirá en calavera, no así como Cristo, quien resucitó al tercer día, y quien, irónicamente, fue a morir al monte de la calavera, o Gólgota. Esta ironía de la historia bíblica nos dice que debemos reírnos de la muerte y, por tanto, de nuestra propia calavera. El mundo del satanismo utiliza la calavera como símbolo intimidatorio, porque cree que Satanás tiene poder, y no es así. Utilicemos, pues, la calavera como símbolo del poder que Satanás no tiene. En base a todo esto, vamos a rechazar también la cultura del luto. Existen actitudes de respeto hacia quienes han perdido a sus seres queridos, y hacia la memoria de los fallecidos, y eso es correcto. Pero la muerte ha de tener, por lo menos desde lo hondo del corazón, un sentido festivo y de alegría. El luto es oscurantista, fruto de la ignorancia y de la falta de Fe. Debemos morir con gozo, debemos buscar el sacrificio personal, renunciando a nuestras apetencias y deseos egoístas para morir por la Verdad, cultivar la convicción de que la vida de los demás es más importante que la propia vida. Y, así, ascender cada día a nuestro monte calvario, hacer de nuestra vida un calvario en ese sentido de gozo y sacrificio, a imitación de Cristo. Así pues, si somos ministros de la muerte, recordemos que Dios es el destructor del pecado. Para morir con gozo y abnegación, debemos aplastar la cabeza de la Serpiente, el yo del orgullo egoísta o egocéntrico, que no es lo mismo que un yo afirmado con el sano orgullo de una alegría templada y prudente.

Por último, aprendamos a vivir muertos, a deprimir la sensibilidad y la atención por el mundo de los supuestamente vivos. A apagar nuestros sentidos y nuestros oídos frente a los mensajes que nos llegan desde el mundo, y pueden ser mensajes de tipo sensual o mensajes de tipo informativo o intelectual. El mundo vibra con las mentiras y las sutilezas del Diablo, estamos sobreinformados, sobreestimulados, sobrealimentados, sobretecnologizados, sobresexualizados, sobreculturizados, pero Dios tiene su silbo apacible con el que nos puede hacer vibrar con su sola Palabra. Por eso debemos perder la esperanza y el entusiasmo por las cosas banales, por la humanidad, por la belleza de lo natural y sencillo, porque incluso eso, y todo lo demás, tiene los días contados. Por tanto, seamos amigos de la muerte, vive tu vía estética siempre y cuando estés dispuesto a volver al desierto ( a la vía ascética ) cuando el Diablo empiece a hacer ruido con el objeto de vender falsas esperanzas. Y ríe siempre junto con tu calavera. Porque, al estar muerto para el mundo, estarás vivo en la alegría que Cristo nos regala. 

File:Calavera de Adán.jpg - Wikimedia Commons
    

domingo, 17 de mayo de 2020

La bandera (II)

Himno de la División Azul | Uñas azules, Himnos

Por ese fuego destructor en el que queremos creer, camaradas, es conveniente aniquilar los propios esquemas mentales, y romper esa barrera que nos impide hilvanar la filosofía romántica del Espíritu con los símbolos que han sido utilizados y pervertidos por la política y la historia humana. El objetivo es cultivar la Verdad en el alma, sin olvidar a quienes lucharon, en la llamada división azul, contra la visión materialista y hueca del mundo, contra la aberración marxista y contra las ideologías de izquierda en general, con todas las respetables excepciones a considerar. Apostamos, pues, por una visión espiritual del mundo, por la Naturaleza, y por las patrias del corazón. Por el rojo de la sangre del sacrificio, por el dorado del Sol de Justicia, por la Cruz de Cristo, por la esvástica que expresa el movimiento ascendente y descendente en el transcurrir del alma, y por las cinco flechas del amor. Y si la España que vivimos no existe ni existirá nunca, la vivimos cada día por la fuerza de nuestro ideal. Los soñadores ya han vencido.

domingo, 5 de abril de 2020

Pervivencias


la numancia ó la tragedia del cerco de numancia - Comprar Libros ...


La Tragedia de Numancia, escrita por Miguel de Cervantes hacia 1585, es una obra considerada pseudo-histórica en cuanto a su fidelidad a los hechos acaecidos en la zona celtibérica de Hispania, allí donde los numantinos resistieron el asedio romano durante quince años. Tanto la historia cultural como la crítica literaria encuentran en esa obra teatral una diana sobre la que hilvanar un significado alegórico. Y lo hacen con gran acierto, de hecho, pues la literatura muchas veces forja una narrativa de las fuerzas telúricas de la Historia, o su significado ritual y legendario. Para los contemporáneos de Cervantes, resistir numantinamente frente al asedio de Roma era como una alegoría del sacrificio cristiano realizado por amor a la vida eterna. Si nos ubicamos en el contexto y en la mentalidad de las tribus hispánicas de los siglos anteriores al mundo cristiano, la bravura numantina se explica por la defensa de un modo de vida localista, libre de los grandes relatos políticos, legislativos y religiosos de la civitas grecorromana. Un modo de vida caracterizado por el amor a la tierra, a la vida sencilla, a la familia, sustentado por los sacerdotes que sabían detenerse a escuchar el susurro de los dioses, esa voz que vuela con los vientos. No obstante, la bravura numantina recorre los siglos hasta hoy del mismo modo que Roma vive y permanecerá hasta el Fin de los tiempos. Así como Roma ( sin dejar de ser, esencialmente, una permanencia de la antigua Babilonia ) cambia sus ropajes conforme al transcurrir de las distintas épocas, la resistencia numantina va adquiriendo nuevas formas y expresiones destinadas a preservar la Verdad en la que cree. Si fuere en el siglo XVIII, en la época de las luces masónicas y de la consecuente revolución francesa, el numantino se alza contra el poderío de la diosa razón y del ateísmo devastador. Si fuere en el XIX, contra las mentiras darwinistas y contra las filosofías materialistas resultantes, todas ellas instigadas por la masonería. Y ahora, frente a la Roma del siglo XXI, una Roma que lo abarca todo, política, religión, filosofías, tecnologías, globalismo, capitalismo y comunismo, ante todo eso, ante semejante monstruo, el numantino vislumbra un modo de retornar a la sencillez y al origen. Retornar a la tierra y a la Ley de Dios, aunque sigue obligado a convivir con y respetar las reglas del Imperio, hasta que éstas pretendan cambiar la Ley de Dios por la voz insolente de la autoridad humana. La alegoría compuesta por Cervantes sigue vigente.   

viernes, 3 de abril de 2020

Escipión y la disciplina



Escipión el Africano - Catalunya Vanguardista

«Nada más llegar, expulsó a todos los mercaderes y prostitutas, así como a los adivinos y sacrificadores, a quienes los soldados, atemorizados a causa de las derrotas, consultaban continuamente. Asimismo les prohibió llevar en el futuro cualquier objeto superfluo, incluso víctimas sacrifícales con propósitos adivinatorios. Ordenó también que fueran vendidos todos los carros y la totalidad de los objetos innecesarios que contuvieran y las bestias de tiro, salvo las que permitió que se quedaran. A nadie le fue autorizado a tener utensilios para su vida cotidiana, exceptuando un asador, una marmita de bronce y una sola taza. Les limitó la alimentación a carne hervida o asada. Prohibió que tuvieran camas y él fue el primero en descansar sobre un lecho de yerba. Impidió también que cabalgaran sobre mulas cuando iban de marcha, pues: «Qué se puede esperar, en la guerra dijo, de un hombre que es incapaz de ir a pie?». Tuvieron que lavarse y untarse con aceite por sí solos, diciendo en son de burla Escipión que únicamente las mulas, al carecer de manos, tenían necesidad de quienes las frotaran. De esta forma, los reintegró a la disciplina a todos en conjunto y también los acostumbró a que lo respetaran y temieran, mostrándose de difícil acceso, parco a la hora de otorgar favores y, de modo especial, en aquellos que iban contra las ordenanzas. Repetía, en numerosas ocasiones, que los generales austeros y estrictos en la observancia de la ley eran útiles para sus propios hombres, mientras que los dúctiles y amigos de regalos lo eran para sus enemigos, pues, decía, los soldados de estos últimos están alegres pero indisciplinados y, en cambio, los de los primeros, aunque con un aire sombrío, son, no obstante, obedientes y están dispuestos a todo.»

De los escritos de Apiano de Alejandría sobre la guerra de Numancia, siglo I d.c

lunes, 3 de febrero de 2020

John Dos Passos: Morir es hermoso, como el mundo

Sería hermoso morir en Denia
joven, bajo el abrazo del sol
tumbado junto al azul ardiente del mar
y el reclamo permanente de los cerros de hierro.
Dénia, donde la tierra es roja como la herrumbre
y las colinas son del color de la ceniza.
Oh, podrirse en el suelo áspero
y fundirse en el fuego omnipotente
de ese dios blanco y joven y ardiente, el incandescente dios solar
para encontrar una súbita resurrección
en la cálida uva nacida de la tierra y la luz
que las mujeres jóvenes y los niños pisan
convirtiéndola en un mosto que hará fluir para generaciones futuras
un vino lleno de la tierra
del sol.
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Fuente original: https://lamarinaplaza.com/2013/08/20/el-cementerio-de-los-ingleses-cobija-en-secreto-el-unico-tributo-de-denia-a-john-dos-passos/?fbclid=IwAR0466Z4ZRiKABctEzU7IYKB0Ec2FkW-zzEdlzMhV4F1fTe6SHatgePlCew

viernes, 10 de enero de 2020

Decapitar a la Medusa (1981)

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En preparación para la próxima primavera hiperbórea, Clash of the Titans es, sin duda, una fábula rebosante de idealismo que tiene la facultad de revigorizar el músculo, la mente y el alma, conforme al plan holístico para la santificación. En primer lugar habría que detenerse a valorar el modelo de producción cinematográfica de Ray Harryhausen para entender su eficacia no sólo como experiencia lúdica, sino como acción formativa. Es un modo de hacer cine que permite, por un lado, respetar el espíritu homérico que debería estar siempre en la narrativa de referentes helenísticos, y también captar debidamente la atención del espectador con un ritmo visual fundamentado en esos momentos de contemplación, elipsis, y reflexión desde los cuales la imagen figurativa puede adquirir el valor de símbolo y, por ende, de acto espiritual. Y es que parece una proeza inalcanzable, atendiendo a su potente fulgor idealista, el hacer de ello algo que pueda ser llevado a la vida práctica. No existe un manual de instrucciones, pero ahí está la belleza de sus diálogos homéricos, la bella paisajística propia del Mediterráneo y del Egeo bajo una fotografía naturalista que, en vez de herir el ojo con el exceso de luces y de contrastes ( tan propio del cine fantástico hipermoderno ) nos deja ver el paisaje con una luz y una percepción similar a la que alumbraría a un cronista homérico de la época. Y ahí están el casco, la espada, el escudo, pero ante todo la figura del caballo blanco y alado, como principales referentes de los atributos del Caballero cristiano. La galopada aérea de Perseo a lomos de Pegaso, en concreto, la cual aparece siempre relacionada con salvar a la princesa o mujer de blanco (salvar nuestro hálito de pureza y bondad que late en cada corazón humano, o ser fieles a la iglesia pura citada en el Apocalipsis de Juan ) nos remite a un estado del ser que puede ser definido como la alegría del santo, los altos vuelos del místico, o sencillamente el vuelo de la imaginación o imaginatio vera

Hay otros aspectos que aparecen reflejados en el tono, el contenido y la textura de la imagen que nos remiten a facetas de la vida más inmediatas, como la importancia de la salud y de cultivar un cuerpo robusto. La belleza y la salud siempre van vinculadas al valor y la nobleza, mientras que la codicia del ser malvado se traduce en la degeneración del cuerpo y termina en fealdad. Aunque ello no siempre se corresponde con nuestro mundo cotidiano y físico, estas correspondencias se refieren al mundo espiritual y a la visión del hombre santo, donde, sin duda, bajo una apariencia agradable puede verse la mayor fealdad, o ver belleza en los seres más deformes, así como en el Reino de Dios existe una perfecta correspondencia entre la moral del Bien y su expresión física y, por tanto, allí sólo habitan seres bellos en todos los aspectos. El Idealismo apunta hacia el reino celestial y, de camino hacia allí, nos sirve de referente en este siglo de tinieblas.  

En el enfrentamiento con la Gorgona o Medusa está la parábola final acerca de esa lucha por defender la pureza o la virtud. Al contrario de la princesa pura y de alma blanca a quien hay que salvar, la Medusa es una representación femenina de la Serpiente, y de la mujer-víbora, expresión del mal absoluto en versión Ray Harryhausen. Decapitar a la Medusa es vencer el mal que habita en el corazón del hombre. Pero, nos dice el mito, no te atrevas a mirarlo directamente, porque puede destruirte. Deja que sea la Espada quien haga el trabajo, porque no puedes vencer el pecado con tu fuerza, sino con el Espíritu. El valiente, nos enseña Perseo en su hazaña, es quien sabe ser cobarde en su justa medida y en los momentos indicados...
Los dioses del monte Olimpo, concluye la película, existen sólo hasta que el ser humano aprenda la virtud del los héroes, con lo cual caminaríamos sobre la tierra como "dioses" en camino hacia el reino celestial de Dios.






viernes, 16 de agosto de 2019

La búsqueda del Tesoro



Siempre fuimos goonies. De un modo u otro resulta difícil no sentir la camaradería inspirada por aquella historia inventada por Steven Spielberg, un sujeto hijo de sus propios sueños. Esta reseña fugaz va por todos aquellos que son deudores de extraños productos del mainstream surgidos en una década increíble. Por quienes sintieron la llamada a buscar tesoros porque saben y sabían que la realidad esconde sus maravillas en lugares cavernosos, subterráneos, olvidados por la marcha normal del mundo. Por quienes teniendo sensatez, talento o genio serán, a los ojos del mundo exterior - el mundo que está a la salida del pozo de los deseos - simplemente disfuncionales, delincuentes o marginados. Por quienes persistieron, a pesar de todo ello, en la búsqueda del Tesoro. Y lo encontraron oculto en el campo del mundo. Encontraron sentido, razón y, en definitiva, la Palabra de Verdad. Un tesoro compuesto de joyas y piedras preciosas que son personas, rostros especiales, paisajes, viajes, secretos lugares de paz y regocijo. Tampoco vamos a negar que la película, aún conservando esa aura especial, actualmente resulta mediocre y pueril en comparación con el legado de posteriores y más recientes productos cinematográficos como Harry Potter, de temática muy similar. Cabe preguntarse, en todo caso, si llegamos a ser conscientes de cuánto le debemos realmente por todo el sentir y la experiencia surgidos a raíz de aquellas primerizas experiencias audiovisuales.   

martes, 9 de abril de 2019

Hispania

LA HISPANIDAD Y EL IDEAL DEL CABALLERO

en España por

Inspirados por uno de esos pensadores olvidados de la Tradición Hispánica como fue Manuel García Morente, hace ya unos años tratamos de sintetizar las claves espirituales, éticas y estéticas de la Hispanidad. El texto lo perdimos y no supimos de él durante años, pero providencialmente hace poco volvió a nosotros a través de un amigo que lo guardo durante este tiempo como fuente de esclarecimiento y motivación. Sin apenas retocarlo lo recuperamos ahora para “La Forja y la Espada”. En él y siguiendo las reflexiones e intuiciones del maestro García Morente, lo más esplendido de la antropología de lo Hispánico es revindicado como hoja de ruta para la forja interior de nuestra alma y brújula para nuetro actuar en el Mundo. Sea todo ello para que la consigna sapiencial de “llega a ser lo que estás llamado a ser”, pueda ser debidamente cumplida…
*
1º-El modelo de Hombre:
La Hispanidad como proyecto histórico político se constituyó ante todo conforme a una idea determinada de Hombre. Esa idea de “Hombre”, de “Ser Humano”, es el eje axial del proyecto. Dicha idea es en esencia la siguiente: Solo conforme a un horizonte de Trascendencia, de Eternidad, puede entenderse la Dignidad radical de lo humano, y por ende su Libertad. Libertad que será entonces auténtica cuando se dirija y se esfuerce por la preeminencia del Espíritu.
2º-España como Estilo:
La premisa espiritual y ética del punto 1º, determina un estilo, una manera de estar y ser, siendo dicho estilo, lo que configura de manera determinante la verdadera Hispanidad. Su norma y sentido, así como su desviación y desdoro. Dicho estilo de lo auténticamente español, deberá ser nuestra brújula a la hora de configurar los mandamientos de las “Aspas de san Andrés”.
3º-El estilo del Caballero:
El símbolo que sintetiza la esencia de la Hispanidad, que sintetiza el estilo Español conforme a todo lo anterior, no podrá ser el estilo del hombre de negocios, del triunfador de la sociedad capitalista, del alto ejecutivo; tampoco podrá ser el estilo del agitador social, del revolucionario, del tribuno de la plebe; tampoco podrá ser el estilo del artista, ni el del filósofo, ni siquiera el del asceta o el santo. Y por supuesto mucho menos el del tendero, el del mercader. El estilo que determina la Hispanidad y que ha hecho los mejores momentos de nuestra historia, es el estilo del Caballero. Del “Caballero Español”; hecho de Hombría de Bien, Compostura y Decoro, Respeto de sí, Honor y Valor, Generosidad, Largueza, Claridad de Alma, Amistad… Elementos que configurando a dicho caballero, serán esenciales en nuestro proyecto.
4º-El Caballero Español:  
El caballero español en esencia se conforma de los siguientes elementos:
Grandeza contra Mezquindad:
Es decir, el dar sin dudar mayor valor a lo que se es, que a lo que se tiene. El caballero español cultiva la grandeza porque desprecia el apego grosero a las cosas, ya que su alma aspira a una Trascendencia y Libertad que no pueden reducirse a lo meramente terrenal. El Escorial por ejemplo, es pura “grandeza pobre”, grandeza austera de muebles castellanos y murallas de Ávila.
Arrojo contra timidez:
Valentía, paso al frente, gusto por mezclarse con la vida y con la gente, sin miedo a la muerte ni al peligro, ni a la pobreza o la escasez, ni a la aventura.  Por que lo que le sostiene es una idea, un ideal de sí, de su propia dignidad, dignidad frente a la cual la vida no es sino un viaje lleno de cosas efímeras de las que no puedes sino beber despreocupado, sin apego mundano, valiente y despreocupadamente…
Altivez contra servilismo:
Orgullo de su propio camino, de su “ley interior”, que es la única frente a la que responde. Porque se precia de ser más que de poseer, y mira con desdén todo lo que no es sino vano oropel, y todo lo que no es sino servil sometimiento a “la ley falsa del Oro”…
Más pálpito que cálculo:
¿Se imagina alguien a los Conquistadores calculando como vulgares “bussines men” las posibilidades reales de la conquista de Méjico o Perú?… El español no es así. El Caballero español no hace cuentas como un prestamista holandés, más bien le basta con que su corazón le mande ejecutar una acción, que su gusto por hacer su propio camino como ventura, le llame a hacer lo que cree que debe hacer. Obedeciendo los dictados de su Corazón sin dudar ni calcular.
Culto al Honor:
Es la estimación que el Caballero Español hace de la forja de su propia personalidad independientemente de lo mera y groseramente terrenal, lo que le lleva a un culto casi religioso por el Honor. Honor que en España se vive como afán y propósito de vivir sin tacha, de poder siendo rico o pobre, venturoso o miserable, mirar a cualquiera a los ojos y sostenerle la mirada. Por que nada, nada de nada, en el ámbito de la nobleza del alma, se le puede echar en cara.
Culto a la Personalidad:
El español se siente sujeto de la Historia Universal, no mero convidado de piedra. Sabe que el camino que se recorre en la existencia humana lo hacemos nosotros mismos con la ayuda de la Providencia, y que no somos así fruto de las fuerzas ciegas de la economía, la naturaleza, el fatalismo de unos dioses crueles, o el determinismo de un universo mecánico y racionalista. La personalidad se cultiva y se trabaja, y de ella se deriva nuestro andar por este mundo, no como inercia, sino como fruto maduro de nuestra búsqueda.
Vida pública y Vida privada:
El español prioriza aquello que ocurre en su vida privada, en la vida que se hace de relaciones de tú a tú, de persona real a persona real, sin notarías, comisarías ni urnas de por medio. En aquello que configura su universo de relaciones personales por palabra, compromiso, camaradería o rivalidad. Pero sin instituciones, contratos, abogados o políticos. Anteponiendo el Honor a la juridicidad, la convivencia real a la democracia y la burocracia.
Presencia de la Muerte:
El español vive en presencia de la Muerte, no la teme, tampoco la adora. Antes bien se acerca a ella con desafío, como prueba de que hay en su alma algo más que “mera vida”. La existencia terrena no es así sino tránsito y prueba, y la muerte el momento decisivo en el que demostrar que se vivió con Grandeza y sin apego. Con una dignidad irreductible al miedo a la muerte y el regodeo mundano.
Anhelo de Eternidad:
“Muero porque no muero”… El Caballero quisiera estar ya en la Gloria Eterna, si debe partir lo hace sin mirar atrás, como si supiera que la patria de su alma esta en los Cielos y que allí, habiendo demostrado que podía estar en esta vida sin olvidar las Alturas, se le espera… Siente así la necesidad de demostrarse a sí mismo que su Libertad, no se somete al apego terrenal, y que su Dignidad inalienable, es tal porque no es de “este Mundo”, sino del Otro.
*
el caballero español, el entierro del conde de orgazaz
Del sobrio heroismo del Cantar de Mío Cid o el Poema de Fernán Gonzalez, a la serenidad frente a la muerte en el “Entierro del señor de Orgaz” o el respeto, elegancia y caballerosidad en “La rendición de Breda”. Del “honor es patrimonio del alma y el alma es sólo de Dios” de Calderón de la Barca, a san Juan de la Cruz cuando dice “Para venir a gustarlo todo, no quieras tener gusto en nada/ Para venir a poseerlo todo,no quieras poseer algo en nada”. De “la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el Mundo han sido” que decía fray Luis de León, a la escultura de Juan de Austria en su tumba en el Escorial. De Cervantes herido en Lepanto y preso en Argel, a don Quijote exclamando que “de lo que más necesitado está el Mundo es de Caballeros Andantes”…
Son sin número las referencias de la tradición española y especialmente durante el Siglo de Oro, de un ideal antropológico ético y estético que la Hispanidad hace suyo y ejemplifica de manera gráfica en la figura del “Caballero”. Caballero que de manera sintética hemos querido recoger aquí a partir de las enseñanzas de Manuel García Morente. Ciertamente dicho ideal parece haber querido ser olvidado o denigrado en la España cotemporánea y sin embargo, quienes así lo plantean y se afanan en ello lo hacen en vano, pues como una llamada guardada en el fondo del alma, el antiguo ideal vuelve a emerger hoy día entre jóvenes y no tan jóvenes, quizás está vez para ser reivindicado como un reencuentro con la propia identidad…
Fuente original: https://gonzalorodriguez.info/la-hispanidad-y-el-caballero-espanol/?fbclid=IwAR3idAfBIACiNsF-fnOKEy-a32UeXa-y1nY83CN_QjrMVwNr0ayI9egsrDs

domingo, 17 de febrero de 2019

A los vientos

                   
Cae fuego del Cielo
y nueva sangre sobre la tierra.
Espera un guerrero sin guerra
de rodillas en gran vuelo
velando por el tesoro.
Del infierno inerte
sube el rugido de Eos
y el hielo de la tierra
al alma le da muerte.
De rodillas revela sus alas
y el aire se torna llama
consumiendo hielo y muerte
escribiendo en oro y alegría:
"dichoso el hombre que camina
contra la corriente del mundo
hierve la sangre de euforia
con el viento en su cabello
y un nuevo nombre para la vida"  

Marcado por los dioses






Tú eres mis ojos.
Vosotros sois mi astucia.
Y tú eres mi fuerza.




Del año 1982, y bajo la influencia del Conan the barbarian de John Milius, retorna a nuestros días The Beastmaster, película dirigida por Don Coscarelli que en cierta forma selló la mente de muchos niños crecidos en aquellos tiempos, suscitando el interés por la mitología, las armas blancas y la historia antigua en unos casos o, en otros, directamente el vínculo con los "dioses" y las cuestiones relacionadas con el desarrollo espiritual del hombre. Si el clásico de Milius capta nuestro interés principalmente por su profundidad simbólica y filosófica, la película de Coscarelli - mucho más ligera y escueta a nivel de reflexión y símbolo - brilla por sus elementos estéticos y por cómo los utiliza  ( sin complejos y libre de toda corrección política ) para representar a las fuerzas del bien y del mal. Tras unos créditos de apertura en los que se alternan las imágenes del tigre y del halcón acompañadas por la memorable partitura de Lee Holdridge se nos presenta al sacerdote Mejacks y a su grupo de pitonisas conspirando contra el heredero al trono. Esa sección que transcurre bajo la atmósfera de tiniebla, la decrepitud física de los protagonistas, y el sonido amenazante de los vientos desemboca en la aparición de Dar, la belleza aria encarnada por Marc Singer, el bien que en un entorno campestre e idílico conforma la antítesis a la degeneración y el ambiente opresivo contra el que deberá luchar. Por lo demás, una historieta de aventuras, lúdica y no desprovista de sentido del humor, que gracias a ello no hace más que ser una romántica representación del heroísmo desde su elemento externo, lo físico y puramente animal como expresión de atributos del Espíritu. La presencia de Tanya Roberts complementa a un conjunto en el que predomina la celebración de la belleza del cuerpo masculino como signo de fuerza y nobleza de carácter. Y, no obstante, también en un plano más literal hallaremos estampas memorables y fascinantes, de la vida salvaje del hombre que convive con la fauna y el paisaje montañoso, la ninfea aparición de las mujeres bañándose en un lago, o ver a Dar bañado por la luz del sol en la cima de un montículo practicando esgrima con un tronco (¡estratosférico!) culminado en ese cierre donde hombre y mujer se besan en una cima acompañados por el viento y las fieras. En definitiva, su estética parece encontrar un extrañísimo equilibrio entre lo abrupto y una lírica bastante sofisticada.

Volviendo al inicio, y concretamente a los valores espirituales contenidos en el filme, el que la imagen del tigre y del halcón se conviertan, desde los créditos de inicio, en el sello particular de la película es la mejor brújula para sacarle provecho y disfrutarla más allá de su aspecto lúdico. El tigre correlaciona con la esbeltez física del protagonista, y es símbolo de fuerza. Pero debemos enfocar el entendimiento en el desarrollo de la fuerza interna, la que viene de Dios y conforme a la voluntad de Dios, no en la fuerza externa o meramente física. El vuelo del halcón, por otra parte, nos remite a una determinada percepción del espíritu, ver el mundo "desde las alturas", o sea, tener una perspectiva más amplia, acceder a los altos vuelos espirituales del hombre marcado por los dioses.     



       

miércoles, 13 de febrero de 2019

La Espada que vence al mundo



A lo largo de la historia sólo ha existido un hombre que haya vencido al mundo, no para someterlo a sí mismo, sino para darle la oportunidad de ser redimido aceptando al Creador y a aquél que es el Camino y la Vida verdadera. Vencer al mundo significa vencer nuestra débil y pecadora condición humana, la condición que es causa y origen de la maldad, la injusticia y las calamidades que afectan a nuestra sociedad, ahora y en todas las épocas. No obstante, a quienes libremente decidan creer en Jesucristo, por el poder de su Santo Espíritu, se les otorga una Espada de Vida y Fuego con la que también pueden vencer ( Juan 16: 33 ). La Palabra de Dios es pensamiento, el tesoro que abre la puerta al lugar santo donde la mente de Dios y la de cada creyente es una sola y la misma. El problema radica en la naturaleza de esa victoria que no proporciona éxitos o reconocimiento, sino la extinción del orgullo y, en cierto modo, del individuo socialmente meritorio y respetable, siendo esa Espada una forma de pensar que rompe la lógica humana. De entre las creaciones de la cultura humana pocas pueden contener tanta belleza y emotividad religiosa como El cant de la Sibil-la, una liturgia que, mediante la música gregoriana y la poesía, durante siglos ( al menos desde el siglo XV ) le ha recordado al mundo que existe un redentor que un día vendrá para consumar la verdad y el juicio que ya está en marcha. Pero aquí nos detendremos en el momento final de la liturgia, cuando la sibila levanta la Espada para mostrarla a la concurrencia. Desde el prisma litúrgico, la espada física representa a la Palabra de Dios, la única que, al santificarnos, nos libera de una condición y de un mundo cuyos días están contados. Levantar la espada supone una advertencia, por un lado, y por otro la oportunidad de que quienes la contemplan sean sellados con el sello de Dios, es decir, con la Ley y el Espíritu. Se requeriría la capacidad de abstracción, ir más allá del elemento físico y visible y encontrar la comunión con esa mente que vence a todos los demonios de la tierra.