lunes, 9 de enero de 2017

El deseado de todas las gentes


Propuesta de lectura para este trimestre. El mejor libro para conocer la vida y obra de nuestro Rey y redentor.




                                                               PREFACIO

"En el corazón de todos los seres humanos, sin distinción de raza o posición social, hay un indecible anhelo de algo que ahora no poseen. Este anhelo es implantado en la misma constitución del hombre por un Dios misericordioso, para que el hombre no se sienta satisfecho con su presente condición, sea mala o buena. Dios desea que el ser humano busque lo mejor, y lo halle en el bien eterno de su alma. En vano procuran los hombres satisfacer este deseo con los placeres, las riquezas, la comodidad, la fama, o el poder. Los que tratan de hacerlo, descubren que estas cosas hartan los sentidos, pero dejan el alma tan vacía y desconforme como antes. Es el designio de Dios que este anhelo del corazón humano guíe hacia el único que es capaz de satisfacerlo. Es un deseo de ese Ser, capaz de guiar a él, la plenitud y el cumplimiento de ese deseo. Esa plenitud se halla en Jesucristo, el Hijo del Dios eterno, "Porque plugo al Padre que la plenitud de todo residiese en él;" "Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente." Y es también verdad que "vosotros estáis completos en él" con respecto a todo deseo divinamente implantado y normalmente seguido. El profeta Ageo llama con justicia a Cristo "el Deseado de todas las gentes".  Es el propósito de este libro presentar a Jesucristo como Aquel en quien puede satisfacerse todo anhelo. Se han escrito muchos libros titulados "La vida de Cristo," libros excelentes, grandes acopios de información, elaborados ensayos sobre cronología, historia, costumbres, y acontecimientos contemporáneos, con abundante enseñanza y muchas vislumbres de la vida multiforme de Jesús de Nazaret. Sin embargo, no se ha dicho de ella ni aun la mitad. No es tampoco el propósito de esta obra exponer una armonía de los evangelios, o presentar en orden estrictamente cronológico los importantes sucesos y las maravillosas lecciones de la vida de Cristo; su propósito es presentar el amor de Dios como ha sido revelado en su Hijo, la divina hermosura de la vida de Cristo, de la cual todos pueden participar, y no simplemente satisfacer los deseos de la mera curiosidad ni las observaciones de los críticos. Pero como por el encanto de su propia belleza de carácter Jesús atrajo a sus discípulos a sí mismo, y por su toque y sentimiento de simpatía en todas sus dolencias y necesidades, y por su constante asociación, transformó sus caracteres de terrenales en celestiales, de egoístas en abnegados, y trocó la mezquina ignorancia y prejuicio en el conocimiento generoso y el amor profundo por las almas de todas las naciones y razas, es el propósito de este libro presentar al bendito Redentor de modo que ayude al lector a acudir a él como a una realidad viviente, con la cual pueda tenerse comunión íntima y vital, y hallar en él, como los discípulos de la antigüedad, al poderoso Jesús, que "salva hasta lo sumo," y transforma de acuerdo con su propia imagen divina a los que acuden a Dios por su intermedio. Rogamos que la bendición del Altísimo acompañe a esta obra, y que el Espíritu Santo haga de las palabras de este libro palabras de vida para muchas almas cuyos anhelos y deseos no están aún satisfechos; para que puedan "conocerle, y la virtud de su resurrección, y la participación de sus padecimientos," y finalmente, en una eternidad bienaventurada, compartir a su diestra la plenitud de su gozo y la dicha inconmensurable que disfrutarán todos los que hayan hallado en él el todo en todo, "el más señalado entre diez mil," Aquel que "es del todo amable," "todo él codiciable".

  LOS EDITORES. "

viernes, 6 de enero de 2017

Idealidad

En una tierra imaginada y presente...

Los veranos se dilatan como la luz del sol, en todas direcciones, hacia el espacio y hacia la hondura de los días. Es el tiempo de labranza, siembra y cosecha, de recorrer los caminos a través de los valles y las colinas, de tiempo en tiempo y de séptimo día a séptimo día, recoger y almacenar los víveres necesarios para la época oscura. El invierno, cuando todo reposa, es tiempo de recapitular lo antiguo y preparar la próxima renovación. Es tiempo de cobijo y meditación en torno a las hogueras, tiempo de narrar, ver o escuchar nuevas historias, y de volver a conocer las historias de antaño. En aquella tierra donde cultivar músculo, oído, mente y corazón.




miércoles, 21 de diciembre de 2016

El triunfo de la Voluntad de Dios








"Y, de repente, en todo hay Luz...
    y seremos Dioses..."



A raíz de este interesante post: Cosmovisión de Conan el Barbaro

Fijamos nuestra atención en la simetría existente entre el pensamiento de Nietzsche y las virtudes del Espíritu de Dios. Con ello obtenemos un bosquejo del "programa Maranatha":

- "Acabar con los falsos Dioses sin erigirse en uno de ellos", significa  derribar el pensamiento humano fundamentado en el egoísmo y la autosuficiencia y dejar que la Voluntad de Dios inunde nuestro mundo.

- "La carne es más fuerte que el acero". El acero es el poder obtenido mediante el control "tecnológico" de la materia. La "carne" es la fuerza de la voluntad o el control de la voluntad propia o ajena. Las ideas y los imaginarios predominantes son los que mueven y dirigen el mundo. La voluntad de Dios es la voluntad del hombre que siente el llamado para ser de la familia de Dios, es decir, ser un Dios en cierto modo.

- El "secuestro de la princesa- mundo- diosa- la dama- la iglesia". Se refiere a cómo Satanás, a lo largo de la historia, ha intentado destruir, "secuestrar" o "contaminar" a los grupos humanos que más cerca han estado del verdadero Espíritu de Dios. Liberar a la princesa ( a la Iglesia ) supone un nuevo amanecer para el mundo.

- El "superhombre" según Nietzsche, es la contraimagen anticristiana del hombre convertido en hijo de Dios; aquel que vence a todos los falsos dioses que pueblan el mundo doblando la rodilla ante la Voluntad del Creador y ante la "dama"- iglesia.  Al igual que Conan, el hijo de Dios estará muy solo cuando alcance ese objetivo.


- "El poder reside en nuestro interior". En nuestro cuerpo, templo del Espíritu de Dios.


- "Aquello que no nos mata, nos hace más fuertes". El poder de la Voluntad de Dios se perfecciona en el crisol de la adversidad: sacrificio, persecución, abnegación, soledad. O sea, "Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte". Pero el mundo confunde al verdadero poder de la Voluntad del Padre con la debilidad. "Dios ha muerto", dijo el filósofo anticristiano, pero su entendimiento del Dios cristiano estaba sesgado por la contaminación gnóstica basada en el dualismo maniqueo ( el Espíritu viene de Dios, la materia es obra del diablo), reivindicó el vigor, la fuerza y el placer de los sentidos en rebelión contra un Dios gnóstico, pero la verdad es que el Dios de la biblia, a la luz de los escritos de Ellen G. White y de la reforma prosalud, revindica ahora la experiencia sensual dentro de los márgenes de su Ley, reivindica la fortaleza del cuerpo y de la mente como expresión de su santo Espíritu, reivindica la guerra santa contra todo pecado interno o externo. A medio camino entre la suavidad y la pureza de Parsifal y la fuerza de la voluntad, cuyo músculo es el de un Heracles, los hijos de Dios son, efectivamente, el tercer Elías: sobrevive fuerte y valeroso en las montañas o desiertos para escapar de la locura de los hombres, y escucha la voz del Padre cuando es requerido en sociedad para enfrentarse a toda autoridad humana y para destruir a todo ídolo. Y hablamos de un Elías mucho más poderoso que el primero, puesto que el Elías del fin del Tiempo cuenta con la gracia y el poder del Salvador que ministra en su santo templo y derrama su Espíritu Santo de forma desconocida hasta nuestros días.


La serpiente ya ha sido derrotada. Ahora es creer la Verdad y no la mentira.




jueves, 15 de diciembre de 2016

La "dama"

Es un tema inmemorial, de raíz mística, y ha adoptado muchas formas e imágenes: el oro de los dioses, la piedra filosofal, el maná, el Grial, Beatriz o Laura. Es el arquetipo de la "Maga" que de repente aparece en tu vida y, humillado en gracia y verdad, rompe todos tus esquemas mentales. Respirar con ella es otra forma de ver el mundo. Durante la edad media el amor a la divinidad (el Espíritu que en verdad transforma la mente y el carácter)  transmutó en amor carnal, y así a menudo nos topamos con "Ella" en los diversos registros de la cultura popular. Y el trovador moderno, aunque desconozca el verdadero origen y significado de ese poder que todo lo transforma, sigue, tal vez sin saberlo, evocando a la Dama, la shekiná, o mujer vestida de sol  y la luna bajo sus pies ( Apocalipsis 12:1). Es iglesia, y es tierra, libertad y fidelidad.


                                                    ..."y yo, que jamás recé ni a Dios ni a hombre
                                                          ahora he doblado la rodilla
                                                           y sentado en la iglesia rezo
                                                           por lo único que me salva:
                                                            poder respirar a su lado"




En otras voces el amor mundano es denunciado de forma explícita, como en el caso del Jackson enmascarado, conocedor del poder de las hechicerías de babilonia, la Ramera. La chica es una alegoría de un poder espiritual de carácter maléfico. En aquel álbum del año 1991 hizo una denuncia más o menos encriptada de cómo funciona el mundo de las discográficas, y a partir de entonces empezó la campaña para destruir su imagen pública


                                    

miércoles, 23 de noviembre de 2016

martes, 22 de noviembre de 2016

Dios es Espíritu, pero no es inmaterial

 "Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicia, santo, glorioso del Señor; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras:
14 Entonces te deleitarás en el Señor; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca del Señor lo ha hablado."  Isaías 58: 13, 14


"Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos ascendidos juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en su ambiente, y así estaremos con el Señor siempre. Por tanto, confortaos unos a otros con estas palabras."
1 Tesalonicenses 4: 16, 17



Y no sería lo mismo que decir "Dios es espiritual", es decir, un ente casi imaginario, una idea, una filosofía de vida, de naturaleza metafórica o simbólica. Es lo que decían filósofos como Ludwig Feuerbach, consideraban que Dios era la forma en la que el ser humano conceptualizaba su deseo de trascendencia. La Biblia era, para ellos, una gran alegoría del plan humano para alcanzar las estrellas y el conocimiento del universo. La Biblia enseña que la historia humana termina con un ascenso a los cielos y un gran viaje a las estrellas que será gozado por quienes guardan los mandamientos de Dios y tienen la Fe de Jesús. Precisamente, la conclusión de la carrera espacial y tecnológica promete llevarnos  a colonizar otros planetas, universos paralelos, viajes en el tiempo, contactar con seres de otros mundos... Aquella gloria prometida por Dios conforme a un pacto de fidelidad, el enemigo, para desviar la atención, la sustituye con un plan conforme a rudimentos humanos. Y a ese engaño nos lleva el no tener claro que la Biblia es un libro literal, y que utiliza símbolos en pasajes muy concretos, y nada más. Dios es el Creador, el Señor de esta Tierra que pisamos ahora y del universo de allá arriba. Y como evidentemente vives en un mundo físico, tal cual es tu Creador, aunque su presencia material nos está vedada hasta el día de su Segunda Venida. Así pues, aquello que es invisible y no sabes cómo es o de donde viene exactamente, pero puedes vivirlo, sentirlo, tener sus sentimientos, compartir sus pensamientos, decimos sencillamente que es un Espíritu. Puedes compartir los sentimientos de otra persona, y en ese caso decimos que tenemos una conexión íntima o espiritual con tal o cual persona, pero la persona tiene también un cuerpo físico. Si tienes el Espíritu de Dios tienes el sello de Dios, porque tener su Espíritu es reconocer tu origen verdadero, tu Creador, el Señor del Sábado. Guardar el Sábado es saber quién eres y quién es el Creador. Por eso la Ley es Dios. El Espíritu es Dios. Estamos tan contaminados de pensamiento dualista ( herencia de la filosofía platónica ) que hablamos de espíritu y materia como si fuesen ámbitos contrarios e irreconciliables, identificando el bien con lo espiritual y el mal con la materia, y no es así. Del mismo modo malinterpretamos a Pablo de Tarso cuando confronta el "espíritu" a la "carne", entendiendo que el mundo y la experiencia sensual, todo lo visible, es malo, y que solo lo invisible es bueno porque procede de Dios. Eso es pensamiento gnóstico, maniqueísmo, que es una sutil tergiversación del verdadero mensaje bíblico. El problema no es lo "carnal" frente a lo "espiritual", sino qué Espíritu rige a una determinada criatura u objeto del universo, ¿es el Espíritu de Dios, o un espíritu fruto de la transgresión de la Ley?. En la naturaleza visible, por ejemplo, puedes ver al ave rapaz cazando y devorando a su presa. Si conoces la Ley de Dios sabes que el mundo no fue creado de esa manera tan cruel. Si contemplas la flor, su paz y su generosidad en el color y el aroma, estás gozando de una porción del paraíso en el Edén original, que todavía permanece a pesar de todo. Por tanto, cuando Pablo habla de "espíritu" y de "carne" se refiere a inclinaciones o tendencias de nuestros pensamientos y nuestra conciencia entendiendo que lo espiritual y lo material forman una unidad, un todo holístico que es el alma humana. Lo importante es que nuestra alma se alimente del Espíritu de Dios y no del espíritu del Enemigo ( el Enemigo es la "carne", en sentido metafórico ). Es el peligro de considerar que todo el mundo visible, y que todas las manifestaciones culturales que son invención del hombre son íntegramente demoniacas. En realidad, lo que en ellas se manifiesta es la impureza de la mente humana, lo divino mezclado con lo satánico, y frente a ello tenemos el mejor filtro, la Palabra de Dios.

viernes, 11 de noviembre de 2016

El Enemigo






"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de este mundo de tinieblas, contra malos espíritus del ambiente"
  Efesios 6:12


Si vivimos conforme al Espíritu de Dios, el Enemigo es algo que sobrepasa a las personas de carne y hueso, aunque la conducta de las personas es la manifestación palpable del poder de un enemigo invisible pero no inmaterial. Cuando cometemos pecado, pecamos contra Dios y contra el Cielo, en definitiva contra un Espíritu, y lo hacemos inspirados por un Espíritu de vida que se opone a la Ley de Dios. ¿Contra qué luchamos, entonces?. ¿Quiénes son los administradores que, desde las regiones celestes ( o sea, lugares invisibles e imperceptibles para la existencia de seres caídos como nosotros ) envían a la tierra los "malos espíritus"?.  Efesios 6: 12, a modo de orden jerárquico, cita, en primer lugar, el principado de Satanás, "príncipe de este mundo" según el evangelio de Juan.  A continuación las potestades, es decir, autoridades a las órdenes del "príncipe". Y, finalmente, gobernadores de este mundo, del planeta tierra en concreto. Estos no son los políticos, aunque la política forma parte del mecanismo de promoción de ideas y pensamientos, sino los creadores de sistemas de vida y pensamientos, de imaginarios y de filosofías ( por ejemplo, no habría que examinar simplemente a Marx sino estudiar quiénes influyeron en su formación intelectual y qué propósito espiritual perseguían. O por qué se produjo el triunfo institucional de la teoría de la evolución, un hito de la ciencia que cambió radicalmente la manera de entender al hombre y a la naturaleza) . Esto es lo que directamente nos afecta a todos, creyentes y ateos, cristianos o de cualquier otra denominación. Nos enfrentamos a una cultura y a un pensamiento humano y no divino. El Enemigo es la "cultura" o el ambiente cultural en todas sus variedades ideológicas. El "aire" es respirado y da vida, en este caso el evangelista utiliza la palabra "aire" como metáfora de algo más significativo y trascendente, puesto que es absurdo pensar que los malos espíritus están en el oxígeno. Está relacionado con el control mental. Los malos espíritus están en nuestra mente, son el conjunto de ideas y pensamientos que pueden tener una presentación razonable desde un punto de vista humano pero que son inadmisibles a la luz de la Ley o del Espíritu de Dios. Por tanto, hablemos de un ambiente cultural o de tener, como decía Pablo, el "espíritu del mundo", pantalla del Dragón, en lugar de presentar sumisión al Espíritu de Dios. El Enemigo, afinando más el entendimiento, es la presunción y el egoísmo. La mayor parte de las manifestaciones culturales, políticas o artísticas se sustentan en torno a un eje: el ego humano, autosuficiente y libertario. Sabemos que, por el poder Dios, la conquista es posible, pero siempre son conquistas parciales. Un día estamos con Dios y al otro con Satanás. Los más jóvenes son clave en esta batalla. Le comentaba a un hermano que la juventud es el espejo en el que la sociedad contemporánea quiere mirarse. Si conquistas a la juventud para Cristo, equivale a una profunda estocada en el vientre del Dragón. Pero sabemos que eso no va a pasar, pues el remanente siempre será una minoría. Y aun así queda un gran margen de posibilidades.